La Colección Sin... es la respuesta para quien quiere resolver el día a día de la casa —cocinar, fregar, hacer pan— con el mínimo esfuerzo posible y sin perder el sentido del humor por el camino. Cada libro se lee independiente, pero juntos forman el manual definitivo del vago funcional.

Hasta hace no mucho, mi relación con la cocina se limitaba a abrir la nevera, mirar dentro con cara de circunstancias, y cerrarla otra vez. La cocina, la de verdad, la hacía mi madre. Entonces me quedé solo, y descubrí que el hambre no entiende de si sabes cocinar o no.Así nació este libro: 200 recetas para gente que nunca ha encendido un fogón y no piensa hacerlo. Nada de sartenes, nada de estar pendiente de un fuego, nada de técnicas con nombre en francés. Solo microondas, horno, y en algún caso, un único paso rápido en la placa.Dentro vas a encontrar:
• 8 capítulos con 20 recetas cada uno: desayunos, comidas, cenas ligeras, snacks, postres, fechas especiales (de las torrijas a la Nochevieja), recetas de 13 países del mundo, y un capítulo entero de bocadillos de toda la vida.
• Un apéndice de cócteles fáciles para cuando toca recibir en casa, y otro de recetas para el día después, por si te pasas.
• Un plan de rescate para cuando la nevera está vacía de verdad.
• Un glosario para que ningún término te pille a contrapié, y una tabla de conversiones que te va a salvar más de una vez.
Cada receta lleva una etiqueta de esfuerzo (sin cocinar, microondas, horno o placa mínima), un indicador de coste, y un tip para vagos que te ahorra el típico error de principiante.Todo escrito con el mismo humor con el que se lo contarías a un amigo que te llama en pánico porque no tiene ni idea de qué cenar.
Si se te acabó quien cocinaba por ti, este es tu libro. Bienvenido al club de los que sobreviven sin fogones.

¿Tu casa te da un poco de vergüenza cuando alguien avisa que viene en diez minutos? ¿Sabes que deberías limpiar el filtro de la campana extractora pero llevas dos años posponiéndolo? Este libro es para ti.Después de enseñarte a comer sin acercarte a los fogones en "Sin Fogones", llega el siguiente nivel: sobrevivir a tu propia casa con el mínimo esfuerzo posible.240 trucos caseros, organizados en 12 capítulos que cubren cada rincón de tu vida doméstica: cocina, baño, salón y dormitorio, ropa y lavandería, electrodomésticos, jardín o terraza, el coche, el trastero que da miedo abrir... e incluso un capítulo entero de urgencias exprés para cuando llaman al timbre y no te ha dado tiempo a nada.Cada truco viene con su ficha: nivel de vaguería, tiempo que te va a robar, materiales que ya tienes en casa (el vinagre y el bicarbonato son los verdaderos protagonistas de este libro) y un tip extra para vagos todavía más vagos.Además, seis apéndices con lo esencial: desde cómo poner bien la lavadora hasta qué productos de limpieza no debes mezclar jamás, pasando por un calendario de limpieza para no tener que pensar en nada.No prometemos una casa de revista. Prometemos una casa en la que no te dé vergüenza que venga alguien sin avisar.

¿Cuántas veces has pedido pizza a domicilio solo porque hacerla en casa te parecía territorio de expertos? Este libro nace para acabar con esa excusa.Con 50 recetas organizadas por bloques de sabor —clásicas, de la huerta, cárnicas, del mar, gourmet y hasta dulces—, Sin Amasar te ofrece algo que ningún otro recetario de pizza se atreve a prometer: cada receta viene con dos caminos. Uno para cuando te apetece amasar de verdad, con tiempo y calma. Y otro, la Ficha de Adaptación Exprés, para cuando lo único que tienes son quince minutos, una masa de supermercado y ganas de cenar bien sin complicarte la vida.Cada pizza incluye también un Tip para vagos, una curiosidad sobre su origen y una variante rápida para no repetirte nunca. Todo explicado sin tecnicismos, pensado para quien nunca ha pisado una cocina profesional... y para quien simplemente prefiere invertir su tiempo en cualquier otra cosa que no sea fregar.No hace falta horno de leña. No hace falta piedra para pizza. No hace falta ser italiano. Solo hace falta hambre y quince minutos libres.
Si ya conoces Sin Fogones y Sin Fregar, sabes lo que te espera: recetas sin humo, sin dramas y sin necesidad de descolgar el teléfono para pedir la cena.